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 NUESTRA TÉCNICA DE INTERPRETACIÓN

 

 

Contra el Método Tradicional: Nuestra Visión en Escuela Duncan

En Escuela Duncan nos desmarcamos radicalmente de la corriente introspectiva derivada del Method Acting (como las técnicas de Lee Strasberg o Sanford Meissner). Mientras que esos enfoques priorizan la memoria emotiva, el victimismo psicológico y el bloqueo en la psique  de la actriz/ del actor, nosotr@s apostamos por un camino radicalmente opuesto y mucho más eficaz para la escena profesional: el Sistema de Acciones Físicas de Stanislavski, el Análisis Textual riguroso y el entrenamiento físico de alta exigencia ( Lecoq, Viewpoints y Suzuki), junto a sistemas de interpretación  basadas en el cuerpo ( Chéjov,  Meyerhold...) 

Para nosotr@s, la emoción no se busca ni se forza; es la consecuencia inevitable de la acción física y el dominio corporal.

¿Por qué rechazamos los derivados de Strasberg y Meissner?

Fuera el psicoanálisis de bolsillo: No creemos en convertir las clases de interpretación en sesiones de terapia donde la actroz/ el actor dependa de hurgar en sus traumas personales o en su memoria sentimental para justificar su verdad en escena.

1. La psicología clínica, la neurociencia afectiva y la psiquiatría moderna han documentado los graves riesgos y contradicciones de estos procedimientos derivados del "método" Strasberg ( a menudo confundido con la pedagogía teatral de Stanislavski)

 La reactivación de traumas y la incapacidad de la amígdala para distinguir la ficción

  • Secuestro emocional: Desde la neurociencia, se sabe que la amígdala cerebral procesa los recuerdos emocionales traumáticos o dolorosos con una carga visceral muy alta. Cuando un actor utiliza su propia vida (duelos, abusos, abandonos) para alimentar un personaje mediante la memoria afectiva, el cerebro activa exactamente la misma respuesta fisiológica de estrés que el evento original. El uso sistemático de la memoria afectiva para forzar un secuestro emocional desata una severa cascada de consecuencias físicas y mentales en el organismo del actor. Desde la neurobiología y la psicosomática, someter el sistema nervioso de manera crónica a este nivel de estrés simulado —pero biológicamente real— provoca un desgaste profundo.

 

 

 Consecuencias Físicas y Somáticas

  • Activación crónica del eje HPA (Hipotálamo-Pituitaria-Suprarrenal): Al obligar al cuerpo a revivir un trauma (duelos, abusos, abandonos) mediante la amígdala, el cerebro libera de forma masiva hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina. La repetición constante de este ciclo en clases, ensayos o funciones mantiene al sistema en un estado permanente de "lucha o huida", dañando el sistema inmunológico, elevando la presión arterial y generando fatiga suprarrenal.

  • Trastornos psicosomáticos y dolor crónico: El cuerpo almacena la tensión no procesada. Los actores/ las actrices expuestos a esta práctica suelen manifestar dolores tensionales crónicos (especialmente en la mandíbula, cervicales y zona lumbar), trastornos gastrointestinales (como colitis nerviosa o gastritis por el exceso de ácido cortisol) y migrañas tensionales.

  • Desregulación del sueño y del sistema nervioso autónomo: El insomnio, las pesadillas recurrentes y la incapacidad del cuerpo para relajar el sistema nervioso parasimpático (el encargado del descanso y la digestión) son frecuentes.  La actriz/ el actor termina el día agotado físicamente pero con el cuerpo en estado de alerta máxima, lo que dificulta el sueño reparador.

 Consecuencias Mentales y Psicológicas

  • Desestabilización afectiva y alexitimia inducida: Aunque parezca paradójico, forzar la emoción mediante el dolor personal puede terminar embotando el sistema emocional. El cerebro, para protegerse del desgaste continuo, puede generar mecanismos disociativos, provocando que el actor pierda la capacidad de conectar con sus emociones reales de manera saludable fuera del escenario.

  • Aparición de cuadros de ansiedad y depresión subclínica: La reactivación de recuerdos dolorosos sin un andamiaje terapéutico deja huellas anímicas profundas. Muchos intérpretes desarrollan episodios recurrentes de ansiedad generalizada, ataques de pánico o estados depresivos vinculados a la incapacidad de "apagar" el duelo.

  • Deterioro de la autoeficacia y dependencia psicológica: Al creer que solo a través del sufrimiento propio se logra una actuación "verdadera", el actor erosiona su confianza en la técnica. Esto genera una vulnerabilidad psicológica extrema, donde su estabilidad mental queda atada a los vaivenes emocionales que el personaje — el /la profesor/a o  el/la director/a— le exijan revivir.

  • Ausencia de protocolos clínicos: El procedimiento de Strasberg exige al actor desenterrar material biográfico sumamente delicado, pero lo hace sin la supervisión adecuada , ni el marco ético, ni las herramientas de contención de una terapia psicológica profesional. Esto puede provocar una re-traumatización, donde el/la intérprete queda atrapado/a en estados de ansiedad aguda, hipervigilancia o depresión al no poder "apagar" el detonante emocional al salir de escena. Incluso han llegado a darse casos graves de epsiodios psicóticos. Una sola sesión donde se somete al alumnado a una dinámica invasiva —como obligarle a evocar un duelo profundo, un abuso o a desestructurar sus defensas psicológicas mediante consignas de "desbloqueo"— actúa como un estresor agudo extremo. Para un cerebro frágil, este impacto emocional repentino es el equivalente a sacudir un sistema al borde del colapso: la amígdala se dispara de forma incontrolable, se desregulan los neurotransmisores y el sistema cognitivo se quiebra de inmediato.

 La ausencia total de un "perímetro de seguridad" pedagógico

  • Demolición rápida de defensas: Los mecanismos de defensa psicológica (la represión sana, el distanciamiento cognitivo, la estructura del ego) tardan años en construirse para protegernos del dolor. En algunas clases de corte pseudoterapéutico, la/el instructor/a exige al alumno "romperse" desde el minuto uno, utilizando técnicas de presión psicológica o aislamiento emocional en grupo.

  • Al derribar esas barreras protectoras en cuestión de horas, la persona se queda totalmente desprotegida, experimentando una inundación de material inconsciente y afectivo que su psique no tiene capacidad de metabolizar.

  • Inducción artificial de estados disociativos: Las dinámicas que fuerzan al alumno a perder el control racional de inmediato ("deja de pensar", "siente el trauma", "fusiona tu vida con la escena") pueden provocar un shock en el lóbulo frontal.

  • Si el individuo experimenta una vivencia catártica forzada sin entender qué le pasa ni contar con un anclaje a la realidad, el cerebro puede desconectarse por completo del entorno (despersonalización/desrealización aguda), interpretando lo que ocurre en el aula como una amenaza real, delirante o persecutoria. El paso de ese estado disociativo a un brote psicótico agudo es directo.

 Confusión patológica entre la identidad del actor y el personaje (Ego-Splitting disfuncional)

  • Pérdida de límites yoicos: La psicología del desarrollo y la teoría de la personalidad advierten sobre los peligros de disolver la frontera entre el "yo" real y el "yo" ficticio. Al basar la interpretación en la biografía propia y no en la construcción técnica externa, el actor/la actriz experimenta una confusión identitaria.

  • Desregulación crónica: El hábito constante de forzar crisis emocionales personales para cumplir con las exigencias de un rol desgasta los mecanismos de defensa saludables del individuo. Muchos/as actores/actrices formados/as bajo esta ortodoxia reportan una severa inestabilidad emocional en su vida cotidiana, trastornos del sueño, dependencia de sustancias para calmar el sistema nervioso o incapacidad para conectar con sus propias emociones de forma genuina fuera de clase.

Falta de economía energética y agotamiento del sistema nervioso

  • Ineficiencia profesional: Desde la perspectiva de la psicología del rendimiento, el procedimiento de Strasberg es altamente ineficiente y agotador. Requerir que una actriz/un actor llore de verdad o sufra una crisis de ansiedad real toma tras toma en un rodaje cinematográfico (donde una escena se repite diez veces desde diferentes ángulos) destruye los recursos cognitivos y energéticos del intérprete.

  • Sustitución del oficio por el sufrimiento: Se fomenta un sesgo cognitivo peligroso: la creencia de que una actuación solo es "verdadera" si el actor sufre personalmente. Esto desplaza el valor del trabajo actoral —que se basa en el dominio técnico, la mímesis y la composición artística— hacia una especie de catarsis exhibicionista que vulnera la salud mental del artista y limita su longevidad profesional.

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2.  La aplicación rígida y dogmática de técnicas de entrenamiento actoral basadas en la confrontación, la incomodidad sistemática y los ejercicios de repetición prolongados —muy habituales en derivaciones  del método Meisner y prácticas afines— ha sido objeto de creciente revisión por parte de la psicología clínica y la pedagogía teatral contemporánea. Más allá de la promesa de "desbloquear" al actor, someter el sistema nervioso de forma continuada a dinámicas de asedio emocional o repetición ciega puede acarrear efectos secundarios dañinos a nivel cognitivo y emocional.

Saturación cognitiva y fatiga del córtex prefrontal

  • Colapso por hiperestimulación: Los ejercicios de repetición continua obligan al cerebro a procesar bucles de información sensorial y verbal sin un marco de análisis racional. Desde la neurociencia cognitiva se ha comprobado que ese tipo de procedimeintos  satura la capacidad de trabajo del córtex prefrontal (responsable de la planificación, el razonamiento y la gestión de recursos).

  • Pérdida de flexibilidad mental: En lugar de entrenar a un actor / a una actriz ágil, la sobreexposición a un único patrón mecánico de estímulo-respuesta puede generar rigidez cognitiva, dificultando que e/lal intérprete se adapte a cambios de dirección sutiles en un rodaje o a las exigencias de un texto complejo.

Erosión de los límites personales y microtraumas acumulativos

  • Incomodidad forzada como norma: Cuando el entrenamiento utiliza sistemáticamente la invasión del espacio personal, la provocación psicológica o la transgresión de los límites del compañero bajo la excusa de buscar la "verdad", se altera el sistema de alerta del organismo (la amígdala).

  • Activación crónica del estrés: El cuerpo no siempre distingue entre una ficción dramática y una amenaza real de confrontación interpersonal. Someter al alumno/a de forma reiterada a dinámicas donde se le incita a desestabilizar o ser desestabilizado emocionalmente puede desencadenar respuestas crónicas de lucha, huida o bloqueo (fawn/freeze), generando una fatiga emocional profunda y una sensación de vulnerabilidad insana.

Dependencia relacional y pérdida de autonomía artística

  • Vínculos de dependencia con el/la instructor/a y el grupo: Al despojar al actor/ a la actirz de herramientas de análisis intelectual y centrar todo su progreso en la "aprobación visceral" de su estado emocional por parte de terceros, se fomenta una dinámica de dependencia psicológica peligrosa. El alumnado deja de confiar en su propio criterio y capacidad técnica para delegar su estabilidad en la intensidad de la vivencia compartida.

  • El espejismo del "progreso a través del sufrimiento": Se cultiva la creencia errónea de que si un ejercicio no resulta doloroso, incómodo o emocionalmente agotador, carece de valor artístico. Esto desplaza el foco del oficio actoral (la técnica, la precisión y la composición) hacia el desgaste personal, banalizando la salud mental en pro de un dudoso romanticismo del esfuerzo.

Los Pilares de Nuestra Metodología: Acción, Análisis y Alto Rendimiento Físico

Frente a la pasividad psicológica, construimos a una actriz/ un actor activo/a, lúcido/a y dueño/a absoluto/a de sus medios a través de la integración de las corrientes más potentes del teatro físico y el realismo activo:

El Sistema de Acciones Físicas de Stanislavski y el Análisis Textual en la creación realista.

  • La fisicalidad como detonante: Partimos de la premisa de que el cuerpo y la acción concreta mueven el motor interno. La interpretción se descubre experimentando a través del movimiento y la tarea física en el espacio.

  • Análisis Textual Riguroso: No inventamos realidades subjetivas ajenas al texto. Mediante un análisis milimétrico,  la actriz/el actor disecciona la obra, comprende los acontecimientos, las circunstancias dadas y convierte las palabras del autor / de la autora en herramientas  concretas para la construcción del personaje. Enseñamos de una manera  lúdica y práctica la Psicología aplicada a la construcción del personaje y los mecanismos de la dramaturgia imprescindibles para comprender y componer el personaje ( Eneagrama, Análisis transaccional, mecanismos de defensa...)

 Técnica Suzuki, Técnica Lecoq y Viewpoints: Alto Rendimiento y Conciencia Espacial

  • Método Suzuki: Entrenamos la fuerza de gravedad, la respiración profunda y el centro de energía  de la actriz/del actor mediante el rigor físico del entrenamiento Suzuki. Esto dota al intérprete de una presencia imponente, resistencia extrema y una conexión inquebrantable entre el suelo y su columna vertebral, mejorando la capacidad vocal y el armónico natural de la voz.

  • Viewpoints:  Los Viewpoints son una técnica de entrenamiento físico y espacial —desarrollada originalmente por Mary Overlie y adaptada por Anne Bogart— que traslada el vocabulario de la danza al trabajo del actor / de la actriz para componer teatro a través del espacio, el tiempo, la forma, el tempo, la duración y la arquitectura. En lugar de depender de la introspección psicológica o de buscar la emoción previa, el/la intérprete utiliza estos seis parámetros como un lenguaje vivo y compartido para interactuar en tiempo real con sus compañeros y el entorno. Su aplicación técnica dota los/as intérpretes de una escucha escénica radical y una soberanía espacial absoluta, permitiéndole improvisar y construir escenas de gran impacto estético con total organicidad, agilidad y libertad expresiva.

  •  Técnica Lecoq.La pedagogía creada por Jacques Lecoq parte de un principio tan radical como evidente: antes de hablar, el cuerpo ya está diciendo todo. Lejos de ser una disciplina exclusiva para el mimo o el clown, la formación de Lecoq es el cimiento técnico más potente para el actor contemporáneo de texto y audiovisual, ya que despoja a la interpretación de cualquier artificio psicológico y la reconecta con la acción física precisa. El entrenamiento no comienza con monólogos ni con análisis de mesa, sino con la exploración del movimiento puro. El entrenamiento con la máscara neutra y  la estructura rítmica del movimiento confieren a la actriz/ el actor fuerza, presencia  y organicidad coporal. La animalización es un potenete recurso de creción  física del personaje. Para el medio cinematográfico, donde la cámara capta el mínimo pensamiento y la economía de medios es vital, la técnica Lecoq ofrece herramientas incalculables, como  la  economía del movimiento y la mirada.

 Vsevolod Meyerhold: Biomecánica y Constructivismo Escénico

 

La actriz/ el cctor preciso: Aplicamos la Biomecánica para entrenar al intérprete en la máxima eficiencia del movimiento, el ritmo, el equilibrio y la intención espacial, respondiendo con soltura a los exigentes requisitos del teatro físico y contemporáneo, además de por su aplicación como técnica para mejorar la interpretación actoral más realista.

El entrenamiento biomecánico transforma por completo el oficio del actor al liberarlo de la trampa mental de "intentar sentir". En lugar de obligar al intérprete a buscar emociones en su memoria privada, la Biomecánica le enseña que el pensamiento, el pulso dramático y la vida interior nacen directamente de la acción física organizada.Al someter al cuerpo a una disciplina de precisión milimétrica, esta técnica aporta beneficios directos e insustituibles a la actuación, como el desbloqueo de la organicidad instantánea: El actor aprende que la emoción no es el motor previo de la escena, sino el resultado inevitable de un cuerpo colocado en tensión justa, con un ritmo específico y un objetivo claro en el espacio. elimina la sobreactuación , trabajando con  precisión muscular , eliminando la rigidez corporal y preparando el cuerpo del actor/ de la actriz para el control escénico y la fortaleza física.

 Michael Chéjov: La Psicología del Gesto y la Atmósfera

 

Creada por el actor y director ruso Michael Chéjov —sobrino del célebre dramaturgo Antón Chéjov—, esta técnica representa uno de los puentes más potentes y seguros entre el rigor físico y la profundidad creativa, desmarcándose por completo de los métodos introspectivos. Chéjov propuso que el camino hacia la verdad actoral no desciende a los abismos de la biografía  de los /las intérpretes , sino que asciende a través de la imaginación, el arquetipo y el gesto psicológico.

El núcleo de la técnica se sustenta en la convicción de que el cuerpo y la psicología humana son caras de una misma moneda. Para Chéjo v, intentar forzar una emoción desde la mente genera tensión bloqueada y falsedad escénica. En su lugar, el entrenamiento entrena a los/as intérprete para trabajar con herramientas externas y objetivas que estimulan la vida interior de manera orgánica.

El Cuerpo Psicológico: Trabajamos el Gesto Psicológico para despojarnos de bloqueos personales, permitiendo al intérprete habitar personajes complejos y emociones instintivas aa través del ritmo y  formas espaciales claras ,  trabajando con atmósferas escénicas y aumentando la capacidad de  traspasar la cuarta pared (irradiar energía hacia el público o la cámara)

 Don Richardson: Lenguaje Corporal y Cinemática del Pensamiento

  • La Física de la Mirada: Incorporamos los principios de la comunicación no verbal y la "cinemática" del pensamiento. Entrenamos cómo el pensamiento se desplaza físicamente antes de articular la palabra, dominando los vectores de energía y el lenguaje corporal. Con estas técnicas, entrenamos el cuerpo como ceceptor y emisor de estímulos: el pensamiento no se aloja en el cerebro abstracto; se manifiesta de inmediato en el tono muscular del torso, la orientación de la pelvis y la tensión de las extremidades. En los medios audiovisuales, donde el encuadre limita drásticamente el movimiento corporal amplio, la cinemática del pensamiento y la física de la mirada se convierten en las herramientas principales de actuación. 

Trini Díaz: Técnica Neuromuscular, Organicidad y Presencia

Conciencia Corporal y Raíz:  Aplicamos un profundo trabajo de conciencia neuromuscular y técnica corporal a través de la cual creamos emociones no sentidas, activando y aislando grupos musculares concretos, junto a pautas respiratorias concretas. Para llegar a este control  tan rápido y eficaz de la capacidad de transmitir emociones ancladas en a memoria del cuerpo y no en la mente ( mediante aislamientos msuculares especíicos) , se necesita un intenso entrenamiento previo en el acondicionamiento físico y muscular. Es por ello, que en nuestro diseño curricular hay un peso importante de la danza, el  teatro físico y el movimiento.

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Del Análisis a la Escena: El Sello Duncan

Nuestra metodología une el rigor stanislavskiano ( "no método") y textual con la potencia física de Suzuki, Viewpoints, Chéjov, Meyerhold, Richardson y la precisión neuromuscular de Trini Díaz para dar como resultado un/ una  intérprete preparado/a para la exigencia real del teatro contemporáneo y el medio audiovisual: aportando las técnicas y herramientas necesarias para las exigencias interpretativas en cualquier medio y género. 

La base de nuestra preparación  consiste en  trabajar  con tu cuerpo ( la voz, el movimiento y la cognición) para crear instrumentos  escénicos  dotados de todos los medios necesarios para la actuación en comedia, drama, teatro clásico, dramático, contemporñaneo, posdramático, cine y Tv.

La estructura de nuestra metodología escénica se divide en tres áreas principales, conectadas entre sí para crear  

actrices y actores lúcidas/os y autónomos/as: profesionales que dominan su oficio técnicamente, sin excusas emocionales y con total capacidad de entrega instantánea, disfrutando de su creatividad y de su profesión en todo momento.

INTERPRETACIÓN:  

1. Técnicas de Interpretación.  Desarrollo cognitivo de la imaginación, la observación, la escucha , la concentración y  la atención.

2. Sistemas de Interpretación:  Aplicación  de las grandes escuelas teatrales y sus sistemas de actuación ( ejercicios y técnicas): Stanislavski, Chéjov, Meyerhold, Grotowski...  junto a otras más actuales  como Viewpoints, Técnica Suzuki, Técnica neuromuscular de Trini Díaz...

3. Aplicación Práctica de la  construcción del personaje y la relación escénica , tanto en Comedia como en Drama, teatro y medios audiovisuales, sistemas realistas y no realistas.

CUERPO:

1. Danza : La integración del ballet clásico y la danza jazz en Escuela Duncan dota al intérprete de  disciplina, control corporal y desarrollo de  fuerza y flexibilidad , sustituyendo los vicios corporales cotidianos por un control milimétrico del eje, el equilibrio y el espacio. Mientras el rigor geométrico del ballet aporta la colocación y la disociación neuromuscular indispensables para dominar la presencia escénica y  la biomecánica, la polirritmia y el dinamismo terrenal del jazz potencian la agilidad física, la disociación muscular, la organizacidada y la sincronización rítmica.  La Danza contemporánea y la Danza Teatro contribuyen al desarrollo expresivo , creativo y emocional de los/as intérpretes.

2. Técnica Lecoq y Mimo: Preparación de la presencia escénica, la desinhibición, el control del espacio y el desarrollo sensorial. El mimo aporta un valor único e irrepetible que ninguna otra disciplina física ofrece: la capacidad de hacer visible la materia invisible.  El mimo corporal dramático entrena a la actriz/ el actor en la escultura del pensamiento en el aire, enseñándole a materializar la resistencia de los objetos, la densidad del aire y la gravedad exacta de cada conflicto.Gracias al entrenamiento en aislamientos y al control de la latencia neuromuscular, la actriz/el actor elimina la sobreactuación. Su cerebro aprende a enviar la carga justa de energía al músculo exacto: una microcontracción en el tórax o un sutil cambio de peso en la pelvis bastan para registrar un estado emocional complejo en un plano detalle, sin recurrir a muecas ni a desgastes psicológicos. Además, desarrolla la imaginación y el control coporal y escénico pra trabajar adecuadamente en el medio audiovisual, donde a menudo se interpreta con el vacío o la falta de interacción real con el/la compañero/a.

3. Acrobacia:  La erradicación del miedo y el aprendizaje  para la funcionalidad, respirar y pensar con claridad en situaciones de desequilibrio extremo. Aporta físicamente el dominio absoluto del suelo y la gravedad:la acrobacia contemporánea obliga al cuerpo a negociar constantemente con el impacto, la inercia y la fricción. El actor/ la actriz aprende a caer sin lesionarse, a usar el suelo como un trampolín y a entender que la fuerza no reside en la tensión muscular, sino en el flujo de la energía cinética. 

VOZ:

1. Dicción, ortofonía y expresión oral:  En escuela Duncan otorgamos un valor esencial a la perfecta fonética y dicción en la las  dos lenguas en las que se desarrolla nuestra  formación escénica (inglesa y castellana). Desarrollamos la capacidad creativa y vocal del / de la intérprete para construir personajes, asimilar acentos...  Y todo ello  con principal interés en el correcto funcionamiento e higiene del aparato fonador, desarrollando actitudes  vocales propias del medio teatral y audiovisual.

2. Desarrollo de la resonancia y los armónicos naturales vocales. Como parte de la técnica actoral emocional  neuromuscular, hemos  desarrollado  una técnica vocal basada en técnicas tradicionales orientales que desarrollan una resonancia y una armonía natural en la voz, adecuada tanto para el medio teatral como audiovisual.

3. Canto: La técnica vocal  cantada no es solo necesaria para la versatilidad necesaria en la/ el intérprete actoral, sino por la innumerables herramientas que aporta al medio vocal y corporal del actor/de la actriz:  desarrollo diafragmático para la amplitud vocal, la expresión vocal,  desinhibición y seguridad escénica, realajación muscular, correción postural y respiratoria...

 

 

En Escuela Duncan, concebimos la interpretación no como un ejercicio de catarsis emocional, sino como una disciplina de ingeniería precisa y alto rendimiento físico. Nuestra formación actoral profesional —que abarca desde la biomecánica y el análisis espacial hasta la interpretación textual rigurosa orientada al cine y las artes escénicas— prepara al intérprete para dominar el espacio y el material dramático con total autoridad técnica. Como parte de nuestro compromiso con los más altos estándares internacionales de excelencia académica y profesional, nuestra metodología integra los exigentes baremos de evaluación del Trinity College London, dotando a los actores de una certificación de prestigio global que valida su dominio técnico en la escena contemporánea.​​​

Y lo principal... Comunidad escénica

El desarrollo de valores de unión, cooperación, en un ambiente saludable, seguro, que busaca la alianza, la amistad y la confianza. Estos son pilares fundamentales de nuestro trabajo en el aula,, contrarios a la competitividad o la rivalidad.

Trabajamos en entornos seguros, lúdicos y respetuosos con la sensibilidad personal, preparando las aulas  desde las primeras horas de  encuentro para la traquilidad y el bienestar del alumnado.

Creamos un ambiente  disciplinado y compometido desde el cuidado y el respeto personal.

Favorecemos el intercambio cultural teatral con otras instituciones, ofreciendo múltiples actividades extraescoalres, excursiones y proyectos escénicos para todo  nuestro alumnado 

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